Se celebra en Washington la segunda ronda de diálogo entre el Líbano e Israel, luego de que las primeras conversaciones permitieran la entrada en vigor de la tregua actual el pasado viernes. Tel Aviv buscará en la mesa de negociación el desarme total del grupo terrorista Hezbollah, mientras Beirut planteará la retirada de las Fuerzas de Defensa de Israel del sur de su territorio.

En paralelo, las autoridades del régimen de Irán mantienen su amenaza de no reabrir el estrecho de Ormuz mientras persista el bloqueo naval estadounidense sobre sus puertos. El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó el miércoles por la noche que ordenó a 31 embarcaciones dar la vuelta o cambiar su rumbo como parte de la obstrucción portuaria contra la república islámica.
En este contexto, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que existe la posibilidad de retomar el diálogo con Teherán en medio del alto el fuego. No obstante, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, advirtió: “Un alto el fuego completo solo tiene sentido si no se infringe mediante un bloqueo naval”.

Irán dijo que los pagos por el tránsito por Ormuz ya llegan a su Banco Central
El vicepresidente del Parlamento iraní, Hamidreza Haji Babaei, afirmó este jueves que los primeros pagos de los peajes cobrados a buques por el tránsito por el estrecho de Ormuz han comenzado a ser depositados en el Banco Central del país.
“Loa primeros pagos por el peaje del estrecho de Ormuz han sido recibidos por el Banco Central”, dijo Babaei, informaron varios medios iraníes.

La fuente no ofreció detalles de la cantidad recibida, ni la divisa, ni cuánto cobra la República Islámica por el tránsito por el estrecho, que controla desde el comienzo de la guerra con Estados Unidos e Israel el 28 de febrero.
Irán ha anunciado su intención de formalizar el cobro por el tránsito por el estratégico estrecho con la aprobación de un proyecto de ley, que ha recibido la luz verde de una comisión parlamentaria y que aún debe ser votada en el pleno del hemiciclo.
El texto no detalla a cuánto ascenderían los peajes en el estrecho, pero la agencia Tasnim, vinculada con la Guardia Revolucionaria, afirmó se podría tratar de un pago de dos millones de dólares por buque o un sistema basado en el cargamento de cada barco, como en el canal de Suez.
Tasnim estima que la República Islámica podría obtener unos 100.000 millones de dólares anuales a través de estos peajes, una cantidad superior a los ingresos por las ventas su petróleo, que se estiman en unos 80.000 millones.
El anuncio de Babaei se produce en medio de renovadas tensiones en el paso, por que el que circula normalmente el 20 % de petróleo mundial y otros productos vitales para la economía mundial después de que ayer la Guardia Revolucionaria capturase dos buques y atacase otro más.
Al mismo tiempo, las negociaciones entre Irán y Estados Unidos se mantienen paralizadas ante la negativa de Teherán a conversar mientras Washington mantenga el bloqueo naval sobre sus puertos y buques.








