En marzo, la industria experimentó una caída de 1,6% frente a febrero, de acuerdo con datos preliminares del Índice de Producción Industrial (IPI) de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL). Aunque en la comparación interanual se observó un incremento de 0,6%, la baja mensual se produce en un contexto en el que la Unión Industrial Argentina (UIA) insiste en la necesidad de medidas como la reducción de impuestos y el acceso a mayor financiamiento para fortalecer la competitividad.

En términos desestacionalizados, la producción industrial de marzo retrocedió tras tres meses de avances, lo que ubicó el nivel de actividad industrial en valores similares a los de noviembre pasado. “En la comparación con febrero, descontando factores estacionales, se tuvo una caída que anuló la mejora de los meses previos, posponiendo una eventual salida hacia una fase de recuperación de la actividad industrial, en un contexto en el que, con el proceso de apertura, sectores atraviesan una transformación para enfrentar presiones competitivas, y a otros se les abren oportunidades a partir de la densificación de las cadenas de valor vinculadas al agro, la energía y la minería”, indica el reporte de FIEL.
Esto genera interrogantes respecto a las expectativas que tiene Caputo de que a partir de abril, además de una desaceleración de la inflación tras el 3,4% que marcó en marzo, vienen los “mejores 18 meses” para la Argentina en las últimas dos décadas. Sobre todo luego de la caída que registró en febrero, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), con una variación negativa de 2,6 por ciento. Si bien con esta suba interanual se recortó a 2,3% la caída acumulada en el primer trimestre frente al periodo enero-marzo del 2025, aún existen diferencias significativas entre los sectores, ya que algunos continúan con caídas.
El informe de FIEL identificó a la producción de químicos y plásticos, la refinación de petróleo y la producción de minerales no metálicos como los sectores que exhibieron los mejores desempeños durante el tercer mes del año. En el caso de químicos y plásticos, el rebote se explicó por la reactivación de la producción de químicos y petroquímicos básicos debido a paradas que ocurrieron un año antes, sumada a una mejora en la elaboración de agroquímicos y jabones.
La refinación de petróleo mantuvo diez meses de subas interanuales y durante el primer trimestre de 2026 alcanzó el volumen refinado más alto desde 2008. Por su parte, la producción de minerales no metálicos mostró una recuperación tras dos meses de caída, impulsada por un fuerte aumento en los despachos de cemento, que cortaron una racha de cuatro meses negativos. A su vez, el sector automotriz logró frenar en marzo la tendencia descendente: la fabricación de automóviles registró el noveno retroceso consecutivo, pero la producción de utilitarios presentó una mejora luego de cuatro meses de retracción.







