Las criptomonedas retrocedieron con fuerza en sintonía con los principales índices de EEUU que se hundieron tras la suba de tasas de la Reserva Federal (Fed).
Pese a que el mercado ensayó un rally de hasta el 8%, duró poco y la caída del Nasdaq de más del 5% afectó con fuerza los activos de riesgo. Bitcoin toca mínimos de dos meses, cae casi 10% en las últimas horas y se ubica debajo de u$s36.000.
Entre las diez criptomonedas con mayor capitalización de mercado, además del BTC, la que más cae es Cardano que pierde 10%; Solana 12%, Binance Coin 8%, Ethereum 8,5%), Terra 7%, y Ripple 6,7%.
Si bien el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, restó importancia a las perspectivas de un aumento de la tasa de 75 puntos básicos (0,75 puntos porcentuales) en los próximos meses, la autoridad monetaria expresó su disposición a tolerar la recesión para reducir la inflación.
Las ventas que han asolado las principales plazas financieras y han dejado un desplome en los tres índices de Wall Street, con el Nasdaq llevándose la peor parte, no han dejado indiferente al bitcoin y las criptomonedas, donde se ha desencadenado una sangría, con más de 100.000 millones de dólares borrados de golpe.
Qué postura toman los principales líderes del mundo sobre el uso de criptomonedas.
Francia, con el recientemente reelecto presidente Emmanuel Macron, es considerado un país “pro-cripto”, según señaló el CEO de la plataforma Binance Changpeng Zhao. De hecho, según una encuesta de IPOS, casi un 20% de las personas consideraba que los temas relacionados con las criptomonedas podían influir en el resultado de las urnas: Marine Le Pen, rival de Macron, no se había pronunciado al respecto.
En Estados Unidos, el presidente Joe Biden firmó una orden ejecutiva sobre las criptodivisas con un enfoque positivo hacia la regulación de los activos digitales. Admitió, en ese sentido, que llegaron para quedarse. Su postura contrasta con la de su antecesor: es que Donald Trump llegó a describir al bitcoin como una “estafa” creada para dañar al dólar.
Bajo el mandato de Xi Jinping, China, prohibió rotundamente las actividades con criptomonedas dentro de su territorio. Mientras tanto, continúa desarrollando su propio “yuan digital”: es, en realidad, uno de los países que más avanzó en este sentido.
En el Reino Unido, el primer ministro Boris Johnson y su administración dieron un giro hacia la adopción de la blockchain y las ‘criptos’. En un discurso reciente, Johnson declaró que “el gobierno está abierto a los negocios de criptodivisas”. Además, acuñará su propio token no fungible (NFT).
Por su parte, el canciller alemán Olaf Scholz, ve las criptomonedas como peligrosas y no respalda los activos criptográficos privados. En España, el gobierno de Pedro Sánchez apuntó al blanqueo de capitales y tributos sobre los poseedores de criptos, mientras a su vez reguló las actividades de los exchanges. De hecho, fue “pionero” en regular la publicidad relacionada con los criptoactivos en medios de comunicación y redes sociales.
En Canadá, el gobierno de Justin Trudeau promulgó la Ley de Emergencias que prohíbe las donaciones en criptomoneda. Como consecuencia, las plataformas de crowdfunding y las criptomonedas están reguladas por la Ley de Financiamiento del Terrorismo.
En cambio, el primer ministro australiano, Scott Morrison, apoya las criptomonedas y cree que tendrán un gran impacto en el sistema y los estándares de pagos en el país.
Por su parte, el presidente de Sudáfrica Cyril Ramaphosa convocó a los gobiernos africanos para que consideren la creación de una moneda digital única para todo el continente. En Corea del Sur, en tanto, el primer ministro Lee Nak-yeon alertó que las criptomonedas pueden corromper a los jóvenes del país.
En El Salvador, el presidente Nayib Bukele hizo historia al convertir al país centroamericano en el primero en adoptar al bitcoin como moneda de curso legal. Impulsó, además, un sinfín de leyes para convertir a su nación en una referente mundial de las criptomonedas: de hecho, tiene proyectada la creación de “Bitcoin City”.
En la región, el presidente de Brasil Jair Bolsonaro supo declarar que no sabe qué es el bitcoin y canceló un proyecto de criptodivisa para el uso de la población indígena.