Era para tanto dicen unos, repudiable sostienen otros. Las redes tomaron partido por la polémica en el partido en el que el Manchester City venció 1 a 0 al Arsenal por la quinta de la Premier League. Iban 41 minutos del primer tiempo cuando Agüero le discutió una acción a Sian Massey-Ellis, la encargada de controlar el ataque del City. Tras una queja, el delantero la tomó del hombro, un sutil abrazo, – entendido por muchos como un “agarrón”-. La jueza de línea inmediatamente sacó el brazo del delantero argentino y siguió atenta a las acciones del juego. Hasta ahí, una situación que puede verse en cualquier partido, entre hombres, pero no cuando una protagonista es una mujer. Esta acción derivó en una gran polémica en torno de la conducta del Kun, que jugó 65 minutos (fue reemplazado por Ilkay Gündogan en la segunda parte). En las redes sociales, varios usuarios repudiaron la actitud que tuvo con la asistente femenina y pusieron en duda si el jugador hubiese actuado igual si el árbitro hubiera sido un varón. Otros, en tanto, lo vieron como una reacción normal por parte de un futbolista en medio de un encuentro. De todos modos, el gran reclamo -más allá de si el gesto fue hacia una mujer o un varón- se centró en el hecho de que Agüero no recibió ningún tipo de sanción por lo que hizo. Cabe destacar que desde 2016 existe una normativa en el fútbol de Inglaterra que establece que el contacto físico con los árbitros será castigado con tarjeta amarilla o roja, de acuerdo a la gravedad que revista. Lo mismo sucede con los excesos verbales o las reacciones agresivas hacia los jueces.

Está claro que, de acuerdo al reglamento, el Kun tenía que haber recibido una tarjeta amarilla aunque el asistente hubiese sido hombre.

Según consta en el sitio oficial de la Premier League, la tarjeta amarilla debe utilizarse cuando haya “contacto físico con cualquier oficial de partido de una manera no agresiva (por ejemplo, un enfoque inquisitivo para llamar la atención del árbitro)”, mientras que la roja es para el “contacto físico con los árbitros del partido de manera agresiva o de confrontación”. El caso el Kun podría ajustarse más a la primera definición y el error lo habría cometido el árbitro principal Chris Kavanagh por no haberlo amonestado.

“Agüero se va sin castigo después de agarrar a la asistente Sian Massey-Ellis del hombro”, tituló The Sun, en tanto que Daily Star expuso: “El jugador del Manchester City Agüero es criticado después de poner su brazo sobre Sian Massey-Elli en el choque ante el Arsenal”.

Por el momento se desconoce si el Kun recibirá alguna sanción de oficio, dada la notoriedad que tomó el episodio una vez concluido el encuentro que se disputó en el Etihad Stadium.

Pep, indignado por el escrache mediático que recibió el Kun.

Hasta acá la información. Lo cierto es que (como se ve) hubo inconducta del futbolista hacia la linewoman que debería haber sido sancionada con tarjeta. Entendemos que las redes sociales no tienen filtro y cuando toman de punto a alguien son autoritarias y salvajes haciendo del bullying un culto. También es cierto que hoy como hace 40 años éste tipo de conductas, como la de Aguero, son y eran consideradas desubicadas porque no se debe tocar a una mujer, sin consentimiento. Ahora, como hemos observado en ciertos medios, calificar de repudiable nos parece exagerado. Instamos a los redactores pensar dos veces, o tres, y si es necesario cuatro veces antes de publicar un adjetivo porque, de éste tipo de calificaciones, depende a que personaje le toque, puede causarle severos perjuicios (tampoco creemos que eso le pase al Kun) y de eso no se vuelve, mientras tanto el periodista sigue trabajando.