Ramon Timothy Lopez, era un joven de origen hispano de 28 años, murió en Phoenix, Arizona. López, sufría de esquizofrenia paranoide, tenía esposa y dos hijos. Fue otra víctima de la policía estadounidense. Lo persiguieron, lo redujeron, lo sostuvieron en el piso caliente de verano de Arizona y murió. Según el abogado, la temperatura estaba por encima de los 37 grados y el asfalto podía ir de 40 a 60 grados. El hecho se remonta al 4 de agosto, pero solo ahora las autoridades han dado a conocer las imágenes del bodycam de los agentes y de las cámaras de vigilancia que han despertado una nueva ola de indignación, tras el caso George Floyd. La policía intervino luego de una llamada telefónica de una mujer que acusaba al hombre de actos obscenos. Cuando los agentes esposaron y llevaron a López al auto, se dieron cuenta de que ya no reaccionaba. Transportado al hospital en una ambulancia, el joven de 28 años fue declarado muerto. Las imágenes pueden herir tu sensibilidad.







