La Corte Suprema envió la demanda de Larreta al procurador general de la Nación, Eduardo Casal, para que dictamine sobre dos cuestiones: si se trata de un caso de competencia originaria del máximo tribunal y si corresponde dictar una medida cautelar, como pidió la Ciudad, para que cese el descuento de fondos de inmediato y que la Corte luego pueda dictar una sentencia de fondo sobre si es constitucional o no el decreto de Alberto Fernández.

HRL y AF.

Así, el alto tribunal de la nación dio los primeros pasos para tramitar la demanda que presentó el gobierno de la Ciudad contra el gobierno nacional por el decreto de Alberto Fernández que dispuso descontarle 150 millones de pesos diarios de coparticipación federal.

Ricardo Casal.

El dictamen de Casal, el procurador interino que el kirchnerismo apuesta a remover, no es obligatorio para la Corte, es solo una opinión.

El máximo tribunal ya falló en otros precedentes recientes donde dijo que la Ciudad se asimila a una provincia y por eso, cuando entra en conflicto con otras provincias o el Gobierno nacional, corresponde que intervenga directamente, sin necesidad de que el reclamo sea resuelto primero por un juez de primera instancia, la Cámara y luego la Corte.

La corte, de izq a der, Lorenzetti, Higthon, Ronsenkrantz, Maqueda y Rossatti.

En su demanda, la Ciudad le dijo a la Corte que en la Constitución “no existe justificación para la modificación unilateral por parte del Estado Nacional del coeficiente de participación en la coparticipación de los estados locales”. El gobierno de Larreta afirmó: “Se requiere siempre el consenso, acuerdos o actos bilaterales para modificar el régimen y los porcentuales de coparticipación”.

Este caso obligaría a la Corte a tomar partido por el Gobierno o la oposición y es uno de los fallos de mayor trascendencia política tiene entre manos. El activar el caso en este contexto, donde la Corte debe además resolver sobre el traslado de los tres camaristas federales desplazados la semana pasada, es una señal de que el máximo tribunal no está paralizado.

El anuncio formulado por el Presidente de recortar un porcentaje del 1,18% de la coparticipación significa para la CABA, a valores de 2020, la pérdida de 36.000 millones de pesos.

En paralelo, el Gobierno presentó un proyecto de ley para ampliar aún más la quita de recursos de la coparticipación federal a la Ciudad.

La coparticipación que recibía la ciudad era del 3,5% y ahora será del 1,4%. El dinero para pagar la seguridad de la ciudad de Buenos Aires, según este proyecto de ley, surgirá de una fórmula que resultará de la negociación del presupuesto con las provincias, cuestión que en el Gobierno porteño considera inadmisible. Las transferencias de fondos de coparticipación hasta ahora se realizan a través del Banco de la Nación Argentina, en forma diaria y automática.