La fiscal Verónica Zamboni redacta el pedido de citación a juicio para finalmente cerrar la causa por el crimen de Fernando Báez Sosa. Luego de más de 20 cuerpos de expediente, se cree que el juez de Garantías del caso, David Mancinelli, recibirá el pedido a comienzos de octubre y con su decisión podrá dar paso al comienzo del juicio, que se estima para 2021 si no existe impedimento alguno.


La calificación en su contra, homicidio premeditado con la participación de dos o más personas agravado por la alevosía, puede llevarlos a una condena con la máxima pena que prevé la ley: prisión perpetua.
Luego de una investigación centrada en la recopilación de filmaciones de celulares y cámaras de seguridad así como extensas ruedas de reconocimiento y la toma de testimonios, la fiscal Zamboni avanzó en el expediente con una pericia clave, a cargo del Laboratorio Scopométrico de la Policía Federal: el análisis a la zapatilla de lona manchada con la sangre de Fernando que se encontró en la casa que alquilaban los acusados en Villa Gesell y que finalmente fue atribuida a Máximo Thomsen, una prueba clave para afirmar en un proceso oral su participación en el asesinato.

También, en las últimas semanas se identificó a Tomás C., un joven oriundo de Zárate que estuvo con los acusados en el boliche Le Brique la noche del crimen, pero que dejó el lugar once minutos después de la brutal golpiza a Fernando. En principio no hay sospechas sobre el número 11.
“Es un chico que sale Le Brique once minutos después que el resto, es decir, cuando el hecho ya había ocurrido”, aseguró una fuente vinculada a la causa, y fue identificado en la causa por ser amigo de los diez rugbiers imputados por el homicidio de Fernando.
No obstante, el vocero judicial aclaró que no hay elementos para llamarlo a indagatoria, por lo que es probable que sea citado a declarar como testigo.
Los detenidos por el crimen de Fernando son Máximo Thomsen, Ciro, Luciano y Lucas Pertossi, Enzo Comelli, Matías Benicelli, Blas Cinalli y Ayrton Viollaz.







