Solange Musse tenía 36 años, enfrentaba un grave cáncer y se encontraba realizando un tratamiento alternativo en Alta Gracia. Su padre, Pablo, había viajado de Neuquén para poder verla tras cinco meses separados por la cuarentena. Pero el control sanitario de Huinca Renancó le negó el ingreso a la provincia de Córdoba y fue obligado a dar la vuelta y marcharse a pesar de que no tiene coronavirus.

Solange se encontraba en una casa alquilada en Alta Gracia con respirador, asistencia y acompañamiento médico. Cuando comenzaron las restricciones debido al coronavirus, a su papá le fue imposible llegar desde Neuquén a Córdoba.