La ELA es una enfermedad de las neuronas en el cerebro, el tronco cerebral y la médula espinal, que controlan el movimiento de los músculos voluntarios, de acuerdo al sitio Medline Plus, que es producido por la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Los escritores Roberto Fontanarrosa y Ricardo Piglia, como el físico Stephen Hawking, también cursaron esta patología.
“Vivir se trata de darle para adelante”, afirmó Bullrich en la nota de prensa y dijo que de ahora en más su trabajo como senador también se enfocará en mejorar las condiciones de vida y la calidad de los diagnósticos de las personas con ELA en la Argentina.
“No me voy a mover de donde estoy. Esta situación no me impide continuar con mis funciones. Tengo un compromiso asumido con los bonaerenses y con los argentinos que no se modifica por este diagnóstico”, sostuvo el senador y añadió, en ese sentido: “Soy parte de algo mucho más grande que yo, y mi vocación de servicio está intacta”.
Bullrich comentó que la ELA “es compleja”, pero dijo que con el cuidado y el respeto de los tratamientos se pueden atenuar los síntomas. “Como católico, creo que Dios nunca nos pone pruebas que no podamos superar. Él hace nuevas todas las cosas, confío en él”, manifestó el político.
“[La ELA] es una enfermedad más frecuente de lo que se cree, pero sigue siendo difícil de diagnosticar. Hay mucho para hacer y me comprometo a hacer mi aporte. Esta enfermedad no me define. Vivo una vida feliz y maravillosa y este desafío me pone frente a la necesidad de hacer más cosas y de hacerlas mejor”, aseguró en la nota de prensa.
Bullrich dijo que cuenta con el apoyo de su familia, sus amigos y su equipo, agradeció la solidaridad con su situación y refirió que “todo pasa por algo”. Por último, sostuvo: “Voy a averiguarlo y a hacerlo valer la pena. Mi compromiso es encararla con la misma fuerza con la que enfrenté todas las otras, que nunca fueron fáciles”.







