Axel Kicillof convocó a los intendentes de los municipios de la Costa para evaluar y comenzar a definir qué medidas restrictivas se pueden tomar para evitar que los casos de coronavirus sigan creciendo. La preocupación está instalada en el gobierno bonaerense y aumenta a la par de los contagios. El rebrote parece ser un hecho que se está visibilizando en la temporada de verano.
En el encuentro, que se llevará a cabo en San Bernardo, también estarán los intendentes del Conurbano. Pero ellos asistirán a través de una videoconferencia. Si bien el foco de preocupación está en el desarrollo de la temporada de verano en la costa, la curva de contagios de COVID-19 también empezó a crecer en las localidades más pobladas del Conurbano. Por eso todos los intendentes de la provincia fueron invitados.
Los jóvenes están siendo apuntados en los últimos días por la multiplicación de contagios de coronavirus y hasta el propio presidente Alberto Fernández admitió que “el riesgo de que todo vuelva a paralizarse existe”. Ahora se viralizó una historia en Paraná, Entre Ríos, que suma polémica por las fiestas clandestinas y el descontrol.
Según detallaron diarios locales como Uno y El Litoral, un yate estuvo a punto de hundirse este domingo en el Río Paraná luego de salir del Club Náutico de esa ciudad entrerriana, por la cantidad de gente que llevaba la embarcación que se disponía a ir a la llamada “Isla Bonita”.

En las fotos puede verse cómo parte de la embarcación queda sumergida por la cantidad de pasajeros que no respetan ningún tipo de distanciamiento ni el uso de barbijo.
Diversos usuarios de redes sociales que vieron las imágenes se quejaron porque en la zona suelen faltar controles, tanto del club como de las autoridades, para evitar que esto ocurra.
El protocolo de Prefectura dispone que las embarcaciones pueden navegar con solo el 50% de su capacidad ocupada.
En declaraciones al canal de noticias TN, Leonardo Díaz, presidente del Club Naútico de Paraná, reconoció que el barco “salió sin los requisitos que nosotros ponemos en esta época, de una manera irresponsable llevando demasiada carga a bordo, algunos socios y otros no socios del club”.
“Y bueno, sucedió que el exceso de carga hizo entrar agua por las ventilaciones del motor y, gracias a Dios, estaban tocando el borde de una isla y se hundió la parte de motor y máquinas, quedando el resto en arena”, continuó con el relato Díaz.
Según el presidente del club, ellos todo el tiempo están “advirtiendo a los socios que en la situación actual hay que cumplir con el distanciamiento social en las embarcaciones” y que despachan “con el 50% de la capacidad”.
“Me gustaría comentar que el sacar una embarcación o un despacho es como una declaración jurada del patrón o timonel”, explicó.
Y concluyó: “Si después de lo que uno declaró de pasajes y personas, hace y deshace y sobrepasa las medidas, creo que ahí es total responsabilidad de esa persona”.
Según puntualizó, el yate del incidente tiene capacidad para 10 personas e iban unas 25.
Al igual que en la Costa Atlántica de Buenos Aires, en Paraná preocupa la aglomeración de jóvenes sin respetar los protocolos sanitarios. Según el diario El Litoral, durante el fin de semana fueron cientos de personas las que asistieron a diferentes eventos en la zona.
A todo esto, los especialistas alertan sobre el descontrol, especialmente entre los jóvenes.
La doctora Geraldine Peronace, toxicóloga, matrícula 110.541, advirtió que “la prohibición puede traer mayor complejidad, no solo por COVID sino por los consumos; la sobredosis es la etapa más difícil es diciembre, enero y febrero. La franja más complicada es desde los 16 años pero también alcanza a los 25 años.
“La nocturnidad se tiene que mantener pero con extremos cuidados sino puede salir tiro por la culata porque la adolescencia es transgresora, más la prohibís, más las restringe”, destacó la médica.
La Dra Peronace alertó sobre el aumento el consumo de marihuana y de auto cultivo de cannabis que afecta a las neuronas. “Ahora, La venta de droga es online”, dijo.
Por otra parte, destacó que “los chicos acceden al celular a los 9 años; regalar un celular es fácil el problema es lo que los chicos miran, hay permisividad de los padres”. “El alcohol empieza a los 14 años, advierte que el daño cognitivo, aparecen los cuadros amnésicos, no recuerdan lo que pasó la noche anterior y después los padres lloran”.
La toxicóloga también avisó sobre el peligro del consumo de psicofármacos sin prescipción médica. Enfocamos al adicto pero hay que poner en foco en la prevención por el uso y abuso de sustancias. Los padres generalizan cuando dicen “quien no se agarró un pedo”.
La gente está desesperada por la vida, el contacto y la fiesta, subrayó. Más angustia, más descontrol, ante la posibilidad de un nuevo aislamiento. La gente se quiere dar un atracón de vida, está desesperada. Dicen: si me muero mañana me llevo puesto hoy. Somos animales biopsicosociales, concluyó la profesional.








