El presidente saliente de Estados Unidos, Donald Trump, quiso atacar la semana pasada a Irán por su programa de enriquecimiento de uranio, pero sus asesores le disuadieron, informó The New York Times. El rotativo neoyorquino detalló que Trump abordó el asunto en una reunión el pasado jueves, un día después de que Naciones Unidas, a través del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), informase de un aumento en las reservas de uranio enriquecido de Irán.

En la reunión en el Despacho Oval participaron el vicepresidente, Mike Pence; el secretario de Estado; Mike Pompeo; el nuevo secretario de Defensa en funciones, Christopher Miller; o el jefe del Estado Mayor, general Mark Milley.

Todos ellos disuadieron al mandatario de lanzar un ataque militar contra instalaciones iraníes al considerar que esa agresión «podría escalar fácilmente a un conflicto más amplio» en un momento de incertidumbre política en Estados Unidos.

Al terminar la reunión, el ataque contra instalaciones nucleares quedó descartado, según los funcionarios citados por el Times bajo condición de anonimato.

Por otra parte, en lo que respecta a las elecciones, Donald Trump estuvo cerca de apuntarse una victoria ese martes en Míchigan en su intento por descarrilar la victoria de su rival, Joe Biden, en las urnas. Los dos miembros republicanos del consejo electoral del condado de Wayne, el mayor del estado, se negaron a certificar los resultados de la elección. Su decisión ponía en duda, al menos durante unos días, el ganador en este estado decisivo. Pocas horas después, los dos republicanos acordaron con los otros dos miembros demócratas del consejo electoral certificar los resultados, con el compromiso de que el secretario de Estado de Míchigan auditará el recuento.

Biden se impuso en Míchigan, uno de los estados que Trump ganó por la mínima en 2016 a Hillary Clinton, por algo menos de 11.000 votos. El recuento da a Biden ahora una diferencia de 158.000 votos. Una de las razones de la derrota de Clinton en este estado, que en las últimas elecciones había caído siempre del lado demócrata, fue la abstención de buena parte del electorado negro. En esta ocasión, como en el resto de electorados en todo el país, la movilización fue mucho mayor y el candidato demócrata ganó con mucha más solvencia. Y es precisamente buena parte del voto negro el que está en juego en este bloqueo de los resultados. Algunas voces demócratas han defendido que la estrategia de los republicanos es eliminar el voto de la población negra.

Enfurecido, Esta madrugada, despidió al director de la Agencia de Ciberseguridad por desmentir sus acusaciones de fraude electoral y defender que las elecciones habían sido “las más seguras de la historia de Estados Unidos”.