La Asamblea Nobel del Instituto Karolinska de Estocolmo ha distinguido con el Premio Nobel de Medicina 2020 a los Harvey J. Alter, Michael Houghton y Charles M. Rice, por el descubrimiento del virus de la hepatitis C.
Estos tres científicos han hecho una contribución decisiva a la lucha contra la hepatitis de transmisión sanguínea, un importante problema de salud mundial que causa cirrosis y cáncer de hígado en personas de todo el mundo, gracias a que lograron identificar el virus de la hepatitis C.

En concreto, los estudios metódicos de la hepatitis asociada a transfusiones realizados por Harvey J. Alter demostraron que un virus desconocido era una causa común de hepatitis crónica; mientras que Michael Houghton utilizó una estrategia no probada para aislar el genoma del nuevo virus que se denominó virus de la hepatitis C; y Charles M. Rice, proporcionó la evidencia final que muestra que el virus de la hepatitis C por sí solo podría causar hepatitis.

Harvey J. Alter nació en 1935 en Nueva York, recibió su título de médico en la Facultad de Medicina de la Universidad de Rochester y se formó en medicina interna en el Strong Memorial Hospital y en los University Hospitals of Seattle. En 1961, se unió a los Institutos Nacionales de Salud (NIH) como asociado clínico, y pasó varios años en la Universidad de Georgetown antes de regresar a los NIH en 1969 para unirse al Departamento de Medicina Transfusional del Centro Clínico como investigador principal.

Por su parte, Houghton nació en el Reino Unido. Recibió su doctorado en 1977 del King’s College London. Se unió a GD Searle & Company antes de mudarse a Chiron Corporation, Emeryville, California en 1982, y en 2010 se fue a la Universidad de Alberta. Actualmente es Cátedra de Investigación de Excelencia de Canadá en Virología y Profesor de Virología Li Ka Shing en la Universidad de Alberta, donde también es Director del Instituto de Virología Aplicada Li Ka Shing.

Charles M. Rice nació en 1952 en Sacramento. Recibió su doctorado en 1981 del Instituto de Tecnología de California, donde también se formó como becario postdoctoral entre 1981-1985. Estableció su grupo de investigación en la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, St Louis en 1986 y se convirtió en profesor titular en 1995. Desde 2001 ha sido profesor en la Universidad Rockefeller, Nueva York. Durante 2001-2018 fue director científico y ejecutivo del Centro para el Estudio de la Hepatitis C en la Universidad Rockefeller, donde permanece activo.
El Nobel de Medicina es el primero de la ronda de estos prestigiosos premios, a los que seguirán los anuncios en días sucesivos de los de Física, Química, de Literatura, de la Paz y finalmente el de Economía, el próximo lunes.
Cronograma que sigue.
Física – Martes 6 de octubre, 11:45.
Química – Miércoles 7 de octubre, 11:45.
Literatura – Jueves 8 de octubre, 13:00.
Paz – Viernes 9 de octubre, 11:00.
Ciencias económicas – Lunes 12 de octubre, 11:45.
Todos cinco horas menos para Argentina.
¿Quiénes podrían llevarse el Premio Nobel de Química?
Las predicciones para los Premios Nobel 2020 en el área de química señalan en primer lugar a Makoto Fujita. Este científico de la Universidad de Tokio y el Instituto de Ciencias Moleculares de la misma ciudad ha destacado en los últimos años por avances en química supramolecular a través de estrategias de autoensamblaje inspiradas en la naturaleza. Y sería esa la razón por la que podría ganar el premio.Una de las investigaciones que se encuentra entre los pronósticos se basa en el desarrollo de estrategias de autoensamblaje inspiradas en la naturaleza.
Muy diferente, pero no menos interesante, es el trabajo de John F. Hartwig, de la Universidad de California, y Stephen L. Buchwald, del Instituto de Tecnología de Massachusetts. Ambos podrían ganar el Nobel por sus contribuciones a la química organometálica. Concretamente, por la aminación de Buchwald-Hartwig, una reacción muy usada para la síntesis de enlaces entre el carbono y el nitrógeno en la preparación industrial de productos farmacéuticos.
Para terminar, el galardón podrían compartirlo Taeghwan Hyeon, de la Universidad Nacional de Seúl, Moungi G. Bawendi, del Instituto de Tecnología de Massachusetts y Christopher B. Murray, de la Universidad de Pensilvania. Lo harían por sus contribuciones en la síntesis de nanocristales, con numerosas aplicaciones en medicina y ciencias biológicas.

Física.
En física, las predicciones para los Premios Nobel 2020 señalan a siete científicos. La materia oscura también está entre las predicciones.
Los dos primeros son Thomas Caroll y Louis M. Pecora, ambos del Laboratorio de Investigación Naval de Estados Unidos. Sus nombres podrían estar entre los ganadores de este año por su estudio de la sincronización de sistemas caóticos. Este es un proceso por el cual dos sistemas de este tipo se ajustan para dar unas propiedades de movimiento común debido al acoplamiento o a una fuerza. Tiene aplicación en diferentes áreas, entre ellas las telecomunicaciones.
De la Universidad de Stanford procede Hongjie Dai y de la de California Alex Zettl. Ambos podrían compartir el galardón este año, por su trabajo en la fabricación de nanotubos de nitruro de boro y carbono, con aplicaciones muy novedosas.
Y la materia oscura no podía faltar. Por eso, otra opción popular es que el premio vaya a parar a manos de Carlos S. Frenk, de la Universidad de Durham, el argentino Julio F. Navarro, de la Universidad de Victoria, y Simon D.M. White, del Instituto Max Planck de Astrofísica. Según el pronóstico de Clarivate, serían merecedores del Nobel por sus estudios fundamentales de formación y evolución de galaxias, estructura cósmica y halos de materia oscura.

Literatura.
Jamaica Kincaid, profesora de Harvard y autora de novelas como “Autobiografía de mi madre”, es uno de los nombres que suena para Nobel de Literatura de este año. Kincaid se encuentra en la lista de favoritas a la que también pertenece Maryse Conde, ganadora del premio Nobel alternativo en 2018 galardón paralelo a la Academia Sueca que surgió hace dos años cuando la institución estuvo envuelta en un escándalo sexual y de filtraciones a la prensa, protagonizado por Jean-Claude Arnault, marido de una de los miembros del comité de selección. Ambas autoras son exponentes de la denominada literatura postcolonial y retratan en sus universos caribeños los abusos que padecen las mujeres, así como también las “clases subordinadas”, en términos de la teórica Gayatri Chakravorti.
La canadiense Margaret Atwood, autora de El cuento de la criada, exponente mundial del feminismo, es otra de las preferidas de esta nueva edición.

Entre aquellos autores que desde hace décadas aparecen entre la lista de favoritos se encuentran Haruki Murakami, Michel Houellebecq y Paul Auster. El rumano Mircea Cartarescu, el israelí David Grossman, el noruego Jon Fosse o los húngaros Péter Nádas y László Krasznahorkai también se barajan para la próxima edición.
Entre los hispanoparlantes, el nombre del poeta venezolano Rafael Cadenas asomó hace unos meses como posibilidad, mientras que en lengua española sigue apareciendo Javier Marías.
Paz.

El historiador especializado en los premios Nobel Asle Sveen dijo que Reporteros Sin Fronteras (RSF) era su favorita para el premio, una opción que también barajó el director del Peace Research Institute of Oslo (PRIO), Henrik Urdal, quien mencionó asimismo al Comité de Protección de Periodistas. «Durante los conflictos, es extremadamente importante que los periodistas contribuyan proporcionando información sobre lo que está ocurriendo, tanto para responsabilizar a las partes implicadas en el conflicto de sus acciones como para informar al mundo exterior», explicó Urdal a la AFP.
Smith y Sveen también mencionaron a Greta Thunberg, quien instó a los líderes mundiales a «escuchar a la ciencia» para hacer frente al cambio climático, como una posible ganadora junto con otros activistas. «Creo que el comité podría salirse de la definición estricta de paz», comentó Smith. Otros expertos sugirieron que el premio podría recaer en la Organización Mundial de la Salud.







