El Frente de Todos impuso su amplia mayoría en el Senado y aprobó el proyecto que reforma la justicia federal, iniciativa con la que el gobierno de Alberto Fernández pretende restarles poder a los jueces con asiento en Comodoro Py, responsables de llevar adelante las principales causas de corrupción que afectan al kirchnerismo.

El proyecto fue aprobado por 40 votos a favor y 26 en contra. Al oficialismo sumaron sus votos los provinciales aliados Alberto Weretilneck (Río Negro) y Magdalena Solari Quintana (Misiones). El rechazo a la iniciativa, en tanto, estuvo a cargo de Juntos por el Cambio. A ellos se sumaron Carlos Reutemann (Santa Fe) y Lucila Crexell (Neuquén), del interbloque Federal.

Ahora, la iniciativa pasó a la Cámara de Diputados, donde el oficialismo deberá redoblar sus esfuerzos si es que pretende convertir en ley la iniciativa.

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El senador del Frente de Todos, Oscar Parrilli, anticipó que se eliminará del proyecto de reforma judicial la enmienda de su autoría (el inciso E del artículo 72 ) que establecía a favor de los jueces federales un mecanismo arbitrario de denuncia ante el Consejo de la Magistratura que atentaba contra la libertad de prensa.

Tras imponer su mayoría en el Senado, al proyecto de reforma judicial le llegará ahora su prueba de fuego: la Cámara de Diputados, donde el Gobierno tendrá que poner toda su atención para conseguir los votos que, por el momento, no tiene.