El actor argentino Luis Brandoni siempre eligió mantener su vida privada lejos de los titulares. Sin embargo, a lo largo de los años dejó entrever algunos capítulos sentimentales que marcaron su historia personal.

El artista protagonizó una extensa historia sentimental junto a la actriz Marta Bianchi, considerada por él mismo como uno de los grandes amores de su vida.
Estuvieron juntos 38 años entre noviazgo y matrimonio, formando una familia con sus hijas y luego con sus nietos.
En una entrevista, el actor Luis Brandoni recordó aquel vínculo con emoción: “Fue un gran amor… Yo soy de la idea que se puede seguir amando a una persona con la que ya no estás, amando desde otro lugar”.
Durante esa etapa compartieron éxitos artísticos y también momentos complejos, como el exilio en México en 1974 tras recibir amenazas de la Triple A. A pesar de las dificultades, continuaron trabajando juntos y mantuvieron siempre una relación cercana como padres, incluso después de separarse.
A comienzos de los años 2000, Brandoni volvió a apostar al amor junto a Mónica López, con quien inició un romance que culminó en matrimonio en 2007 tras siete años de relación.
Además del vínculo sentimental, compartieron proyectos profesionales vinculados a la producción teatral y audiovisual. La relación se extendió durante casi una década antes de su divorcio.

En sus últimos años compartió una relación estable con Saula Benavente, productora, guionista y directora audiovisual, hija del reconocido pintor Saulo Benavente. Durante la pandemia, el actor habló abiertamente sobre ese vínculo y explicó la particular dinámica que sostenían.“Pasé la cuarentena en mi casa, con algunas visitas a mi novia, que vive en su casa”, contó entonces. Y agregó: “Tengo novia, sí. No convivimos porque ella tiene su hijo y cada uno tiene sus cosas, pero somos novios. Es muy lindo, sobre todo porque evitamos el desgaste de la convivencia”.
La pareja mantuvo una relación durante trece años bajo esa modalidad, con encuentros semanales y fines de semana compartidos.
Brandoni solía destacar la armonía del acuerdo: “Estamos de novios, cada uno en su casa. Estoy muy feliz con Saula… Confieso que no tengo deudas en el amor”. La diferencia de edad —él le llevaba tres décadas— nunca fue un obstáculo y Benavente permaneció a su lado hasta el final de su vida.







