La Reserva Federal de los EEUU emprendió un sendero de alzas de las tasas de interés, con el objetivo de combatir la inflación norteamericana, en el 8,5% anual y la más alta en cuatro décadas. Dicho ajuste de la Fed refuerza al valor del dólar e impacta en los precios de las materias primas que la Argentina exporta y también en la valuación de las divisas emergentes respecto de la moneda norteamericana.
Es decir que la iniciativa del banco central de EEUU tiene un efecto colateral en el plano doméstico, con dólares más escasos -pese a los aún altos precios internacionales- y presiones devaluatorias para el castigado peso. Los analistas también consideran que una desaceleración de la actividad en los EEUU “derramará” en la región y en el ámbito local se reflejará en un menor PBI y baja en los ingresos fiscales en concepto de retenciones a las exportaciones.
La Reserva Federal realizó la mayor alza de tasas de interés desde 2000 y decidió empezar a reducir su enorme balance, implementando el endurecimiento más agresivo de la política monetaria en décadas, para controlar la creciente inflación. El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) votó el miércoles por unanimidad a favor de aumentar la tasa de referencia en medio punto porcentual.
“Una suba de tasas lo que implica principalmente es un fortalecimiento en el dólar, nosotros estamos atados a ellos. Ese fortalecimiento del dólar puede provocar -lo ha hecho muchas veces- una caída en el precio de los commodities y ahí es donde nos puede llegar a complicar a nosotros. Nuestro principal ingreso por ventas al exterior son los granos. Por más que tengamos una buena cosecha, si los precios empiezan a bajar, obviamente, complica los ingresos del Estado por el lado de la recaudación y también complica la recuperación de la Argentina por el lado del PBI, por un menor precio en el principal producto de exportación”, consideró el analista financiero Christian Buteler.
“Financieramente, también puede tener sus implicancias, si bien en la Argentina la mayor parte (de fondos extranjeros) ya salió de su posición, la verdad es que contra un dólar más fuerte, unos bonos norteamericanos que paguen más tasa, siempre se corre el riesgo del famoso flight to quality (vuelo a la calidad) que termina presionando hacia la venta de los activos argentinos”, apuntó Buteler. “Creo que son los principales riesgos que se corren frente a la suba de tasas, pero también frente a la inflación norteamericana y lo mucho que está durando, no tienen muchas más opciones que seguir por ese camino”, añadió.
Mateo Reschini, Senior Research Analyst de Inviu, explicó que “respecto del crédito internacional, no afecta mucho a la Argentina debido a que estamos bastante aislados en ese sentido y estamos cotizando a tasas de 30% en alguna parte de la curva (de bonos en dólares), así que medio punto en 30% es nada. Puede ser más problemático porque puede significar una desaceleración para commodities y además lo que tenemos es una posible desaceleración de la economía norteamericana”.
“La realidad es que hoy (Jerome) Powell sonó bastante hawkish, bastante agresivo, y de eso hay que ver después cuánto se materializa. El mercado acá está bastante golpeado, tiene cierto buffer para absorber malas noticias en el punto en que estamos en las valuaciones. Esto no es un balance positivo para el país, pero la situación en la que nos encontramos un poco nos escuda ya de por sí por las valuaciones bastante bajas. Lo más importante en estos días es seguir el impacto que va a tener en commodities para ver cuánto impacta eso al ingreso, lo que es más el flujo que el stock”, sintetizó Reschini.
La Fed comenzará a permitir que sus tenencias de bonos del Tesoro y valores respaldados por hipotecas se reduzcan en junio a un ritmo mensual combinado inicial de USD 47.500 millones, que se incrementará en tres meses a USD 95.000 millones.







