El banderazo contra el Gobierno tuvo una convocatoria masiva y fue más contundente que los anteriores. Los reclamos de la clase media, la oposición, independientes y arrepentidos del 27-O que consagró ganador de las presidenciales a Alberto Fernández se hicieron sentir en las calles y rutas de la Argentina.

En la Ciudad de Buenos Aires, la mayor cantidad de gente se concentró en el Obelisco y a lo largo de la avenida 9 de Julio. También hubo marchas en Belgrano, sobre Cabildo y Juramento. La Quinta de Olivos fue otro de los lugares donde más gente concurrió en la provincia de Buenos Aires. El banderazo tuvo distintas consignas pero un denominador común: críticas al gobierno de Alberto Fernández.

La Plata fue otro de los puntos más calientes en territorio bonaerense. Pero las movilizaciones tuvieron también lugar en el interior.
Hubo fuertes concentraciones en Córdoba capital, en San Miguel de Tucumán, en Mendoza capital, en Rosario, entre otros distritos.
Las consignas fueron, entre otras:
- En contra de la reforma judicial.
- A favor de Chocobar, el policía que está siendo juzgado por matar por la espalda.
- A favor de Carlos Ronsenkrantz, el presidente de la Corte Suprema.
- Por la prisión de Cristina Kirchner.
- A favor de la renuncia anticipada del presidente Alberto Fernández.

Este es el texto completo del petitorio de los convocantes.
“Los ciudadanos del suelo argentino, una vez más, hemos decidido marchar cívica y pacíficamente en cada ciudad y pueblo del país.
Somos millones los que desde cada plaza pública le venimos a exigir a este gobierno y a toda la clase política que nos tengan en cuenta a nosotros, los ciudadanos.
Somos conscientes de que hay un virus que viene afectando este año a nuestro país. Pero hay un virus mucho, pero mucho peor, que viene desde hace décadas destruyendo la Argentina: es el virus del populismo.
Basta de usarnos. Hemos decidido que seguiremos marchando cívicamente hasta que la Constitución Nacional Argentina vuelva a ser letra viva. El cumplimiento de la Constitución es el camino que nos permitirá salir de la grieta y de la pobreza actuales. Basta de gobernar por DNU.

No toleramos que tras 37 años del reinicio de la democracia no seamos todos iguales ante la ley. La primera grieta que exigimos desterrar es la impunidad. Señores políticos, los ciudadanos no queremos una reforma judicial para garantizar más impunidad, lo que necesitamos es que haya justicia. Que el que las hace, las pague.
Exigimos seguridad. Que todos, niños, jóvenes y ancianos, seamos cuidados por la policía y las fuerzas del orden. Y que el conurbano de nuestras grandes ciudades deje de ser tierra del narcotráfico.
Exigimos una salud y educación pública, con equipamiento moderno y profesionales capacitados, que cumplan con su labor y que estén bien remunerados.
El camino a la dignidad no son los planes sociales, que sólo sirven para la emergencia. El camino a la dignidad es el trabajo. Lo primero que deben hacer los políticos es erradicar la inflación, ese mal que nos sigue empobreciendo año tras año a todos los argentinos. También les exigimos que dejen de atacar a la iniciativa privada, que es la verdadera fuente del progreso social.
No toleramos la resignación de ver cómo abandonan el país empresas y personas, hartos del maltrato. Exigimos reglas de juego claras. Y que dejen de cobrar impuestos abusivos que para lo único que sirven es para llenar los bolsillos de los dirigentes a costa de destruir el trabajo genuino.
Señores legisladores, dejen de ser una escribanía del poder de turno y dedíquense a modernizar las leyes para que Argentina vuelva a ser como fue, tierra de trabajo y nobles oportunidades.
Exigimos el retorno al federalismo establecido en la Constitución. No puede ser que un decreto presidencial determine o modifique arbitrariamente cuántos fondos públicos perciba o deje de percibir un gobierno provincial.
Venimos también a reclamar que los partidos políticos dejen de ser feudos que no representan a los ciudadanos. Exigimos la implementación en todo el país de la ficha limpia, de la boleta única en papel y el fin de las listas sábanas.
Por último, les recordamos a los políticos que somos y seremos un pueblo que quiere vivir en libertad. Libertad de transitar, libertad de opinar, libertad de prensa. No cercenen más nuestras libertades.
Nos mantendremos en una vigilia atenta exigiendo se cumpla con la Constitución y se pongan en marcha políticas públicas que nos saquen de la dramática realidad actual. Si así no lo hicieran, no les quepa duda que los ciudadanos en forma organizada se los demandaremos.
¡Viva la Constitución! ¡Viva la Democracia Republicana! ¡Viva la Patria!”.
La oposición salió a respaldar el banderazo: “La cuarentena eterna destruye todo”.
Otra vez la más visible fue Patricia Bullrich, titular del PRO, que asistió al banderazo en auto con el ex bailarín Maximiliano Guerra. “Presidente, una cuarentena eterna destruye todo. ¿Cómo va a aguantar siete meses una familia o una pequeña empresa? Con los sueños que hay detrás”, aseguró la ex ministra de Seguridad mientras iba camino al epicentro de la manifestación, en las inmediaciones del Obelisco. “Impresionante, estamos muy contentos y orgullosos”, dijo después.
Otros integrantes de la llamada ala dura de la coalición también subieron imágenes a sus redes sociales entrada la tarde. “Como siempre un privilegio y un honor estar entre aquellos que compartimos valores, que no creemos en la voz única y que nos vamos a seguir expresando en contra de los múltiples avasallamientos de las libertades individuales y colectivas. Ahora vienen con el Nodio para controlar a la prensa y a los que piensan distinto”, expresó el diputado Waldo Wolff, con un video desde el banderazo.
También estuvo el ex director de Medios Públicos, Hernán Lombardi: “A simple vista es la marcha más grande de las que hubo contra el Gobierno”, dijo.
Fernando Iglesias tuiteó una foto de la marcha en la que se veían los carteles “Nodio=Gestapo” y “Qué gobierno de mierda”, y escribió: “Impecable. Nada que agregar”. En un evento virtual el sábado, Mauricio Macri había avalado la convocatoria: pidió “seguir batallando para volver a normalizar” el país. Entre los intendentes de Juntos por el Cambio, Diego Valenzuela (Tres de Febrero) avaló la protesta con un mensaje medido. “Siempre es valiosa la expresión de la sociedad. Los argentinos necesitamos acuerdos estratégicos para salir adelante, con trabajo y libertad”, tuiteó el alcalde del PRO.
Horacio Rodríguez Larreta se mantuvo en silencio y los principales funcionarios de la Ciudad no participaron de la marcha. El jefe de Gobierno porteño transcurrió la jornada “enfocado en la gestión” y en los preparativos para el regreso gradual de las clases, según sus colaboradores, y por la tarde siguió desde su casa las novedades del banderazo vinculadas a la seguridad, responsabilidad de su administración. En reuniones durante los días previos había ratificado su postura moderada: “Me van a ver trabajando en un mensaje antigrieta, ése es mi camino”.
Entre los radicales, el diputado Alvaro de Lamadrid participó de la marcha. “Contra la reforma judicial y la impunidad. Para impedir se destruya la división de poderes. Por un país de posibilidades que premie a quienes trabajan, estudian y se esfuerzan a diario”, tuiteó.
“Si la política pierde el rumbo, la ciudadanía se moviliza para recordárselo. Ojalá estas protestas que se repiten sean un llamado de atención para funcionar de otra manera”, aseguró Martín Lousteau en sus redes sociales, y agregó: “Si no empezamos a discutir los temas que están en la agenda de la gente, cada vez los manifestantes serán más y de todos los sectores del país. Elevemos el nivel de debate y gestión”.
En la previa Gerardo Morales había sido el referente opositor que más se despegó de la protesta. “Hemos recuperado la democracia para poder disentir, pero creo que hay otros mecanismos. Hay que tratar de evitar las conglomeraciones y los eventos que generen contagios. No quiero meterme en la cuestión política”, dijo el gobernador radical de Jujuy.
También Elisa Carrió tomó distancia. “No quiero participar de los extremos, ni de Cambiemos ni del kirchnerismo”, dijo el domingo. “No hay que apropiarse de la marcha, que la gente no se sienta usada”, había transmitido a los legisladores de la Coalición Cívica. Algunos asistieron, con perfil bajo. “Esta marcha de hoy le pertenece a la gente que, como en otras oportunidades, nos marca el camino. Toda la dirigencia política con humildad debe escuchar, acompañar y no mirar para otro lado. No podemos apropiarnos de una épica que no nos pertenece”, sentaron posición en un comunicado.
Una posición similar tomó Cristian Ritondo, jefe del bloque del PRO. “Acompañamos la marcha de los ciudadanos, ellos son los protagonistas”, aseguró.







