Se trata de la francesa Jennifer Doudna y la estadounidense Emmanuelle Charpentier, creadoras de la revolucionaria herramienta de edición genética, una herramienta de edición genética; la más rápida, precisa y barata de la historia, con la que los científicos esperan poder curar una larga lista de enfermedades, entre ellas, varios tipos de cáncer y el sida.

Jennifer Doudna y la estadounidense Emmanuelle Charpentier decidieron imitar el comportamiento bacteriano en el laboratorio y crearon la tecnología CRISPR/Cas9, con la enzima Cas9 funcionando como tijeras para cortar regiones de ADN.

Charpentier es directora del Instituto Max Planck de Biología de la Infección (Alemania), y Doudna es catedrática de la Universidad de California Berkeley (EEUU). La Academia Sueca de Ciencias reconoció el aporte de las investigadoras de Francia y Estados Unidos a “reescribir el código de la vida”.

El descubrimiento de las genetistas “contribuye a desarrollar nuevas terapias contra el cáncer y puede hacer realidad el sueño de curar enfermedades hereditarias”, subrayó el jurado en Estocolmo. Es un avance indiscutible, por lo que ya eran voceadas como favoritas para el premio, aunque sea un descubrimiento reciente y siga siendo objeto de disputas sobre patentes.

Las tijeras genéticas han revolucionado las ciencias de la vida molecular, han brindado nuevas oportunidades para el fitomejoramiento, están contribuyendo a innovadoras terapias contra el cáncer y pueden hacer realidad el sueño de curar las enfermedades hereditarias. Utilizándolas, los investigadores pueden cambiar el ADN de animales, lantas y microorganismos con una precisión extremadamente alta.

Charpentier y Doudna investigaron el sistema inmunológico de una bacteria Streptococcus y descubrieron una herramienta molecular que puede utilizarse para hacer incisiones precisas en el material genético, lo que permite cambiar fácilmente el código de la vida.

Solo cinco mujeres habían ganado el Nobel de Química desde 1901, frente a 183 hombres: Marie Curie (1911), su hija Irène Joliot-Curie (1935), Dorothy Crowfoot Hodgkin (1964), Ada Yonath (2009) y Frances Arnold (2018).

La Medicina abrió la temporada de los premios Nobel 2020 el lunes con la consagración de los estadounidenses Harvey Alter y Charles Rice, junto con el británico Michael Houghton, por su papel en el descubrimiento del virus que causa la hepatitis C.

El premio de Física fue para el británico Roger Penrose, el alemán Reinhard Genzel y la estadounidense Andrea Ghez, tres pioneros en la investigación espacial sobre los “agujeros negros”.

La Academia Sueca anunciará el jueves el premio de Literatura, el más esperado junto con el de la Paz, que se conocerá el viernes en Oslo.

Los críticos consultados mencionaron una quincena de candidatos en Literatura, con perfiles que van desde la estadounidense-caribeña Jamaica Kincaid al albanés Ismail Kadaré pasando por la canadiense Anne Carson o el francés Michel Houellebecq.

En cuanto al de la Paz, los expertos se inclinan por la libertad de prensa o por Greta Thunberg y los jóvenes que luchan por el clima.

El de Economía, la única recompensa no prevista en el testamento del inventor sueco, cerrará la temporada el próximo lunes.