Con casi 200 días de aislamiento y 3.352 muertos registrados oficialmente en las últimas 24 horas por coronavirus, la Argentina se encuentra hoy liderando los países con más fallecidos por millón de habitantes. El dato surge de las cifras difundidas por el sitio web especializado en estadística en tiempo real Our World In Data -una base de datos de la Universidad de Oxford-, y toma en cuenta exclusivamente el universo de naciones con más de un millón de habitantes.
Ayer se formalizaron más de 3000 muertes que se registraron en la provincia de Buenos Aires en las últimas semanas y que aún no figuraban en el registro oficial. La incorporación de esos datos fue la que impulsó a la Argentina -que ya se encontraba entre los primeros lugares- a la cima del ranking.

Desde el 21 de septiembre, se incrementó fuertemente la cantidad de fallecidos. Según datos oficiales, aquel lunes se registraron 429 muertes, el martes 470, 72 horas después el número era 424. Ese trágico número nunca cedió. Aunque la media móvil se mantiene estable en la Capital Federal –marcó un descenso en las últimas jornadas–, en Buenos Aires y el interior del país hay una clara tendencia alcista.
Desde aquel día el país registra crecimiento continuo diario tanto de casos confirmados como de muertes por COVID-19. Estos tristes datos llevaron a la Argentina a convertirse hoy (gráfico interactivo 1) en el primer país con más muertes por COVID-19 a nivel mundial con 74.14 nuevas muertes diarias por millón de habitantes. El podio lo completan Guam (11.85 muertes) e Israel (10.61 muertes). Para completar el top 5, Ecuador suma 4.42 y Chile 4.24 muertes diarias por millón de habitantes.
La cuarentena dispuesta por el gobierno el 20 de marzo ayudó a que el incremento de casos sea lento y “amesetado”. Sin embargo, en los últimos dos meses y particularmente en las últimas semanas hubo una aceleración de los contagios y de las muertes. Así, con más de 765 mil casos y más de 20 mil muertos acumulados por coronavirus, Argentina es ahora el octavo país con más contagios del mundo y el decimotercero con mayor cantidad de víctimas fatales, según la Universidad Johns Hopkins.

El biólogo molecular y biotecnólogo argentino Ernesto Resnik dijo: “Deberíamos hablar de tres factores. El primero es que el número de infectados al que llegó Argentina es mucho mayor de lo que creímos. En segundo lugar, al comenzar la cuarentena tan temprano, muchas personas se encerraron en sus casas y por lo tanto no supimos -aunque ahora sí- acerca del 50% asintomático y lentamente en cada casa se fueron contagiando más. Y el tercer punto es que la cuarentena se empezó a romper sin saber que teníamos tantos contagiados y cuando el proceso de contagio en las casas estaba ocurriendo. La cuarentena se quebró en el peor momento posible. Si la cuarentena hubiera durado estrictamente dos semanas más -en vez de tres a cuatro semanas, de seis a ocho- hubiera sido efectiva porque todos esos casos no hubieran salido afuera”.







