La compañía chilena Falabella quiere irse de Argentina y está a la búsqueda de un socio estratégico que le permita bajar su exposición en el país. Así, se perfila a seguir el camino iniciada por otra de las empresas trasandinas, como Latam. En un año en el que el PBI caerá al menos 12%, la baja del consumo achica las perspectiva de la cadena de multitiendas.

En el país Falabella tiene 10 tiendas y el mismo grupo empresario es dueño de 9 sucursales de Sodimac, con locales especializados en materiales de construcción y artículos para el hogar.
Tras la decisión de Falabella está la crisis desatada por la pandemia, y también los problemas habituales de la economía argentina, entre ellas, las restricciones cada vez más marcadas para importar y el impacto de la brecha cambiaria.
En el entorno de la firma aseguran que “la decisión está tomada, pero no sería inminente. Hay directores que sugieren freezar toda la operación a un mínimo y ver qué pasa luego de las elecciones del año próximo, pero son minoría”.

En lo inmediato, trascendió que cerrarán dos locales en el AMBA. Serían el que tienen en Florida al 300 y de Tortuguitas. A los empleados de esas tiendas ya les habrían ofrecido el retiro voluntario.
Otras multinacionales que también buscan salir del país, como Walmart, aún no encuentran una oferta conveniente.
La pandemia golpeó en los ingresos globales de Falabella que tiene presencia en siete países: Chile, Argentina, Perú, Colombia, México, Brasil y Uruguay. Entre enero y junio perdió US$ 136 millones, frente a las ganancias de US$ 205 millones del primer semestre del año previo.







