Los restos hallados en Villarino eran de Facundo Astudillo Castro. Así lo confirmaron fuentes judiciales en base a los estudios de ADN realizados en el Laboratorio de Genética Forense de Córdoba por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF).
Desde el EAAF indicaron que “por protocolo” solo informan “resultados de ADN luego de notificar a la familia y la jueza federal bahiense María Gabriela Marrón, y con su autorización” y cuestionó que “eso no ocurrió en este caso”. Tras confirmarse la identidad del cuerpo, el informe sobre las causas de muerte estaría listo “en un plazo de 30 a 60 días”.


En un comunicado difundido por la fiscalía se solicitó que el procedimiento sea filmado, que se tomen placas fotográficas y que se autorice la extracción de muestras genéticas para luego remitirlas al Laboratorio de Genética Forense del EAAF y otra de iguales características para el CMF. La perito de parte Virginia Créimer había dicho que ese cuerpo referencia “una muerte violenta por asfixia”.
El martes pasado se realizó la autopsia en el laboratorio del Equipo Argentino de Antropología Forense, en la ex ESMA. Allí trabajaron durante nueve horas al menos 15 peritos de distintas disciplinas.
Facundo desapareció el 30 de abril en un retén policial de la Ruta 3, entre Bahía Blanca y Villarino. Había roto la cuarentena para ver a su ex novia. Todo indica que fue víctima de apremios ilegales, asesinado, y su cuerpo fue oculto en una zona agreste de Villarino viejo, a casi 80 kilómetros de Bahía Blanca.







