Los datos son crecientes y cada vez más preocupantes. Más de 1300 femicidios se produjeron en Argentina desde 2015, con un promedio de 250 mujeres asesinadas por año en el país, según el registro oficial difundido por la Oficina de la Mujer (OM) de la Corte Suprema de Justicia, creado a partir del reclamo colectivo de la primera movilización Ni Una Menos.

Además, este año ya se produjeron al menos 170 femicidios, de los cuales casi 50 ocurrieron desde que comenzaron las medidas de aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO) por la pandemia de Coronavirus.

Los informes publicados por la OM de la Corte Suprema señalaron que desde el 2015, año en que se realizó la primera movilización contra la violencia machista, la tasa de femicidios en todo el país fue de 1,1 cada 100.000 mujeres.



Ese año se registraron 235 víctimas, de las cuales el 43% tenía entre 21 y 40 años, mientras que 149 de ellas fueron asesinadas por parejas o ex parejas y 46 habían presentado denuncias previas por violencia de género.

La cifra aumentó en 2016, cuando se relevó el número de 254 mujeres asesinadas por motivos de género, cinco de las cuales eran mujeres trans o travestis.

De ese total, el 49% tenía entre 21 y 40 años, y al menos 60 habían radicado una denuncia previa por violencia de género contra su victimario.

Al respecto, el estudio concluyó que en 164 casos, los femicidas eran parejas o ex parejas de las víctimas y que 22 recibieron sentencias condenatorias por esos hechos.

El estudio realizado en 2017 indicó que fueron asesinadas de forma directa 246 mujeres y cinco mujeres trans o travestis, y por primera vez incluyó un apartado sobre femicidios vinculados, es decir, aquellos en los que el propósito del agresor es provocar sufrimiento a la víctima, un agravante incluido en el inciso 12 del artículo 80 del Código Penal.



Respecto a los grupos de mayor vulnerabilidad, la OM detalló que 11 de las mujeres estaban embarazadas, nueve eran migrantes internacionales y otras 9 se encontraban en situación de prostitución.

Además, el 59% de los imputados era pareja o ex pareja de las víctimas, el 68% se encontraba detenido por el hecho y 64 de ellos habían sido denunciados por violencia de género antes de cometer los asesinatos.

En tanto, sobre la situación judicial de las causas, determinó que 143 (62%) estaban en etapa de investigación, y que 12 habían obtenido sentencias antes de que terminara el año.

En 2018, el organismo informó que se produjeron 255 femicidios, cuatro de ellos travesticidios o transfemicidios, y 23 femicidios vinculados; y que 102 del total había ocurrido en la provincia de Buenos Aires.

Los datos revelaron que el 75% de las víctimas fueron atacadas en sus viviendas, que al menos 41 habían presentado denuncias a sus agresores y que 23 fueron asesinadas en contextos de violencia sexual.

Al año siguiente se registraron 268 víctimas directas de femicidio y de femicidio vinculado y 5 travesticidios y transfemicidios en Argentina, asesinatos que perjudicaron a 222 niñas y niños que quedaron huérfanos.

Por esos casos fueron imputados 266 varones, de los cuales 20 pertenecían a fuerzas de seguridad públicas y privadas.

Además, 42 de las víctimas habían radicado denuncias por violencia previas y nueve estaban embarazadas, nueve eran migrantes y siete estaban en situación de prostitución.

Este año, ya se registraron unos 170 femicidios y más de ocurrieron desde el 21 de marzo, cuando el país entró en Cuarentena. En el 41% de los casos el femicida era la pareja de la víctima. En el 22 por ciento, ex pareja.

La provincia de Buenos Aires es donde hasta el momento se produjo la mayor cantidad de femicidios, seguida por Tucumán, con seis, y Misiones y Santa Fe.